abril 27, 2015

Las TIC en el proceso de enseñanza-aprendizaje


En este primer semestre, aprendí a darle nuevos usos a varias aplicaciones que ya utilizaba para mi desarrollo profesional y en mi vida personal. Además, conocí otras tantas que también me han resultado muy útiles en el desarrollo de mi proyecto en la Especialidad.

Y aunque no todo ha sido "miel sobre hojuelas" en este proceso de aprendizaje, en ocasiones el trabajo colaborativo puede dejar un sabor amargo, como ahora que mi equipo de cómputo se contaminó de virus :/. Las experiencias vividas amargas y dulces dejan huella, algunas preguntas se resolvieron y otras quedaron abiertas, pero me quedo con el deseo de seguir con este proceso. Definitivamente regresar a las aulas (presencial y virtualmente) ha sido estimulante. Gracias.

En este espacio comparto el primer documento que elaboramos de manera simultánea como equipo gracias a la herramienta de GoogleDocs.


Para finalizar dejo un vídeo de la Dra. Emilio Ferreiro acerca de la brecha digital en la escuela.



marzo 22, 2015

Punto de partida


Una ocasión entramos mi hijo y yo a una tienda de mascotas cuando vivíamos en Pachuca, mi niño tenía 3 años en ese entonces y estábamos viendo unos reptiles que estaban exhibidos en un terrario. Tenían cola larga y eran de color verde, se asemejaban un poco a las iguanas. Mi hijo los vio y me preguntó como se llamaban, en la cédula de identificación decía; "Basilisco", así que le dije: "basilisco". 

Iguana verde
Basilisco verde
Al mismo tiempo que nosotros los observábamos se acercó una niña que parecía de la misma edad que mi niño, estaba acompañada de su mamá, su hermanito y su nana. La niña oyó cuando dije la palabra "basilisco", y le preguntó a su mamá como se llamaba ese animal, a lo cual su mamá respondió: "iguana". La niña extrañada volteó a verla, como cuestionando la veracidad de la palabra; mi hijo también escuchó y me dijo: "pero no se llama iguana se llama basilisco".

La mamá apenada se acercó a leer la cédula de identificación, claramente decía: "Basilisco". La mamá decidió pronunciarla: "basilisco", pero añadió: "basilisco es una palabra difícil, mejor dile iguana".

Y así se retiró con sus hijos y la nana.


En ese momento me pregunté acerca de las "palabras difíciles", y cómo los adultos vamos condicionando a los niños desde pequeños que eviten decir ciertas palabras: las palabras prohibidas, como las groserías, y ahora añadía una nueva categoría, las palabras difíciles.

Haciendo memoria también recuerdo como desde niña, cuando iba al zoológico, observaba como la gente evitaba leer las cédulas de identificación de los animales y se la pasaban nombrando como creían que se llamaba ese animal, por ejemplo comúnmente confunden al "alce" con el "reno". Y la cédula está presente. En esos momentos me preguntaba, ¿o realmente no saben leer o es tanta la flojera por leer el letrero?

En esta "era del vacío", de la "modernidad líquida" como menciona Lipovetsky, cada vez es más común ver a la gente que evita leer. A pesar de que en el día a día nos topamos con una abundancia de textos escritos, las personas simplemente no leen.

Leer implica esforzarnos, es un proceso complejo y cambiante Tal vez, sea una de las razones por las cuales la gente evita leer, si vivimos en un entorno donde predomina lo instantáneo, lo rápido, lo esporádico como la fast food. ¿Será que la lectura se valore por esos mismas cualidades? Que sea instantánea, que sea esporádica, que no tenga que esforzarme.

Si es así, ¿cómo cambiar esta perspectiva? 

Regreso entonces a la niñez. Sentar las bases, desde los primeros años de vida, de una valoración distinta de la lectura y la escritura, de la importancia que tiene, y del gusto que podemos desarrollar hacia estos procesos, me parece fundamental.







marzo 13, 2015

Ensayando...


Estas tres semanas he tenido algunas dificultades para poder trabajar con mi grupo de estudio, los niños de 2 años de la estancia infantil de la UNACH. Aunque mis observaciones han sido breves y no he convivido directamente con ellos, he podido tomar nota del entorno en el que se encuentran. También he tenido la oportunidad de conseguir recursos bibliográficos que me resultarán útiles en la investigación y me he dado el espacio para ir planeando algunas actividades con las que me gustaría trabajar con los niños. 
Este día puse en práctica una de estas estrategias con el grupo de preescolar de mi hijo, Bruno tiene 5 años, y en su escuela cada 15 días la mamá de alguno de los niños va a contar un cuento al grupo. Hoy fue mi turno, Bruno me pidió que llevara a su títere favorito, un changuito de tela, para narrar el cuento. La estrategia que planeé fue contarles una historia que Bruno me contó y yo transcribí, después les llevé unos changuitos de papel y hojas blancas para que le hicieran un escenario y contaran su propio cuento. Noté entusiasmo al momento de realizar la actividad, y me agradó que los niños tuvieran deseos de narrar una historia que fueron estructurando mientras dibujaban.
Aquí dejo la transcripción del cuento de Bruno, y el audio del ejercicio de hoy.

El libro de los monos
Bruno Núñez   
Edad: 5 años
        Había una vez un mono llamado "Monito", estaba sentado afuera de su casa tomando agua de naranja hasta que volteó la cabeza y encontró un tesoro de oro, pero un pirata se lo robó. Cuando "Monito" se dio cuenta hizo unos planos para construir su propio barco. Con su barco pudo llegar al barco del pirata y tomó su tesoro rápidamente, antes de que el pirata lo descubriera.
        Después se fue de rama en rama hasta llegar a su casa, que era un agujero que estaba en un árbol, y le enseñó su tesoro a su mamá. De pronto se dieron cuenta de que el pirata andaba cerca y se fueron con todas sus cosas de rama en rama. Como el pirata no se dio cuenta de que pisó dónde no había una rama, se cayó.
        "Monito" y su mamá encontraron un nuevo árbol alejado de todos los piratas del mundo, donde pudieron vivir felices.
Fin






febrero 13, 2015

Experimentando la lectura

"La lectura del mundo precede a la de la palabra"
Freire

He disfrutado mucho esta semana, en clase vimos diversos ejemplos de como la lectura no necesariamente se refiere a leer las palabras escritas. Leemos los gestos, las actitudes, el vestuario, el silencio... leemos las imágenes, los colores, la naturaleza... todo lo que nos rodea, lo que somos está cargado de diferentes significados, dados por la cultura de la que formamos parte, significados que vamos conociendo y aprendiendo desde que nacemos. Incluso hay estudios que han demostrado que desde que estamos en el vientre materno el feto recibe diversos estímulos del exterior que influyen en la formación de su cerebro y por ende en los conocimientos que va teniendo del mundo del que será parte.

Frecuentemente este capital cultural (Bordieu) con el que contamos influye en la manera en como interpretamos un contexto ajeno a nosotros. Esa incomprensión puede derivar en actitudes de autoritarismo con piel de corrección, y se puede observar en diversos ámbitos. Uno de los ejemplos que mayor significado tuvo para mi es el que menciona Henry Giroux en "La alfabetización y la pedagogía de la habilitación política":

...los educadores que miden el éxito de su enseñanza exclusivamente a través de la corrección ideológica del tema que enseñan. El ejemplo clásico estaría representado por la educadora de clase media que se horroriza ante la discriminación sexual que ejercen sus alumnos varones. Ella responde presentando a los alumnos una variedad de artículos feministas, películas y otros materiales. En lugar de demostrar gratitud por este tipo de lecciones, los alumnos responden con sorna y resistencia. La maestra se siente desconcertada, pues la discriminación de los alumnos parece acentuarse. En el proceso descrito surgen una serie de errores pedagógicos y políticos. En primer lugar, la maestra asume falsamente la naturaleza autoevidente de la corrección política e ideológica de su posición, sin restar atención alguna al modo en que los alumnos generan significados. Al hacerlo asume un discurso autoritario que impide que los alumnos formulen sus propias historias, presentando y analizando las experiencias que ponen en juego. Luego, al negarles la oportunidad de cuestionar e investigar la ideología del sexismo en tanto experiencia problemática, la maestra no sólo invalida la voz de estos alumnos, sino que despliega aten ellos un ejemplo más de la autoridad institucional de clase media, que les dice qué pensar. Como resultado, lo que en principio aparece como una intervención pedagógica legítima de una educadora radical, termina por socavar su propia convicción ideológica al ignorar la compleja relación fundamental que existe entre la enseñanza, el aprendizaje y la cultura de los alumnos.




febrero 06, 2015

soy y no soy

Yo soy, 
soy y no soy
¿y cuándo soy?
Soy,
entonces no soy.

Así como la lengua nos identifica también nos contextualiza. Es cierto que cuando hablamos las palabras que empleamos dependen tanto del capital cultural con que contemos (Bordieu) como de la situación en la que estemos.

Nuestro discurso no será el mismo en una oficina, incluso en una oficina de gobierno que en una oficina de un corporativo. No es igual cuando estamos en un momento de intimidad con nuestro amante que en la mañana cuando lo tenemos a nuestro lado. El lenguaje que empleamos verbal y no verbal nos permite construir esos diferentes escenarios.

Todas estas formas de expresarnos se van aprendiendo por nuestras experiencias en los entornos en los que nos desenvolvemos día a día, aprendemos su significado social (Valiñas).

Soy por el ello,
el ello soy yo.

enero 30, 2015

"Yo sólo platico con Shakespeare..."

Toda comunicación que quiera ser eficaz supone también un conocimiento de lo que los sociólogos llaman grupo de pares  
Pierre Bordieu

Después de leer a Bordieu, Freire y Lekensdorf, el concepto de lectura se torna diferente a la idea tradicional que tenía.

Leer no sólo implica la observación, decodificación, y asimilación de aquello que es leido, implica también un diálogo entre el que lee y lo que es leído (cosa-sujeto). Es un proceso de comunicación, que trae consigo la interpretación y la interiorización (subjetivación) de lo que se lee.

Respecto a este diálogo entre el que lee y lo que es leído me viene a la mente una historia que me contó el Dr. Antonio Durán:

Era un señor de edad avanzada que diario se sentaba a leer en una cafetería. Llamaba la atención del mesero que lo atendía porque sólo llegaba, se sentaba, tomaba su libro y no platicaba con nadie. Simplemente era el hombre y su libro.
Un día se acercó a preguntarle:
- Usted siempre viene aquí y sólo se sienta a leer, no viene con nadie ni platica con nadie. ¿No se siente solo?
El hombre volteó a verlo y le pregunta:
- ¿Usted se llama Shakespeare?
- No- respondió el mesero
- Es que yo sólo platico con Shakespeare

El futuro del libro

Este artículo llamó mi atención, ya que trata sobre cómo la industria editorial se ha replanteado los nuevos rumbos del libro, en este caso en España.

Me pareció interesante como asumen los nuevos desafíos en cuanto a ver a la tecnología como un aliado, lo que implica que incluso los vendedores de libros deban capacitarse para saber dirigir al lector hacia que libro adquirir pero en el plano digital.

La conclusión es que a pesar de que la industria editorial se ha visto invadida por esta tendencia de publicar libros digitales, los lectores también buscan el libro impreso, ya que el libro digital se percibe como algo efímero, mientras que el libro impreso se posee pues es algo material, tangible.

http://www.media-tics.com/noticia/4946/Medios-de-Comunicacion/3-La-omnipresencia-de-los-ebooks-aumentara-las-ganas-de-poseer-un-libro.html